viernes, 15 de julio de 2016

Arma de construcción masiva

No puedo quitarme las imágenes de Niza de la cabeza.
Y aún recuerdo las de Bagdag.
Y las de Orlando.
Y las de Aleppo.
Y por suerte o desgracia, se me van olvidando otras,...

Siempre he pensado qué hacer daño es muy fácil, y más aún si al asesino no le importa perder la vida en el intento. No hace falta ni pistolas, ni bombas,... sólo acumular la ira y convicción suficientes para que provocar muertes y dolor se conviertan en su único y último objetivo.

Y aún más cerca, tampoco me quito de la cabeza las historias de abusos sexuales de San Fermín. No me puede creer que este conviviendo con personas que disfrutan violando a otra persona, obligándole a hacer algo contra su voluntad, en absoluta indefensión, destrozándole la vida. Y que forme parte de la fiesta. Y que no les remuerda la conciencia hasta devorarlos por dentro.

Y pierdo la fe en la humanidad. Y me quiero bajar.

Pero no lo haré.
Seguiremos intentando transmitir y demostrar el respeto a las personas y a la vida, a todas las maravillosas formas de disfrutar que ofrece.
Y el amor, que es la única arma de construcción masiva capaz de detener estas y otras atrocidades.

PD: dibujo por www.muxotepotolobat.com